Porque nada es lo que parece ser, todos somos la consecuencia de nuestras historias y todavía mundos inexplorados.
Mo'nonymous on Aviones, frío y ris...
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La memoria me alcanza a recordar que existen muchos tipos de domingo. Omito hablar de los domingos vacíos, tristes, desolados y llenos de lágrimas, los de un abandono y adivinar el horror de la soledad y el destierro, el sentimiento de extramuros y de la condición de apátrida, de la pérdida del pasaporte. Sin ti. Ahora la diferencia entre todos ellos, esos domingos que se suceden periódicamente, alternativos es una. Estás o no. Y nada más. Porque a razón de ello me ocupo, me vives, me lleno o me llenan, desbordan, inundan y superan. Un matiz, solo. Tan simple. Un nombre y todo en mi se cambia, se transforma y muta, sin desaparecer. Incluso yo. Quizá sobretodo yo. Es una razón y una excusa, la opción o el deber. Y todo es tan distinto que parece incluso habitar otro mundo. El mismo que tú. El otro. Y el abismo de la no coincidencia. Y el vacío de extrañar y echar de menos y preferir, cerrando la boca, sin pronunciar nada, que es improcedente e incorrecto y también inútil. Y duele, igual que amar. Simple y tan complejo. En una noche de domingo...
