Porque nada es lo que parece ser, todos somos la consecuencia de nuestras historias y todavía mundos inexplorados.
Mo'nonymous on Aviones, frío y ris...
sparkling on Aviones, frío y ris...
Mo'nonymous on Aviones, frío y ris...
sparkling on Aviones, frío y ris...
Mo'nonymous on Aviones, frío y ris...
sparkling on Aviones, frío y ris...
Mo'nonymous on Aviones, frío y ris...
sparkling on Nunca...
Mo'nonymous on Nunca...
sparkling on Nunca...
today
December 2008
November 2008
October 2008
September 2008
August 2008
July 2008
June 2008
May 2008
April 2008
March 2008
February 2008
January 2008
December 2007
November 2007
October 2007
September 2007
August 2007
July 2007
June 2007
May 2007
April 2007
March 2007
February 2007
visited *loading* times
Reincido. Es la hora. Y la luz y la época del año. Todo eso me ha devuelto un recuerdo fugaz de alguna sonrisa, la expresión de tu cara, el retrogusto de uno de nuestros besos, el contacto con la piel de tu antebrazo, por ejemplo; el vello erizándose tras de mi y mis caricias distraidas. No sabes que hay tardes, como hoy, que son así. No puedes saberlo, claro. Que me entretengo, ya sin prisa, ya sin culpa, con la cabeza herguida y el corazón reconstruido. De tanto como me doliste, me repuse. Sin embargo. Y me reconozco queriéndote aún, de algún modo, apenas sin tener consciencia. Pero reconociéndote. Eres, en definitiva, una capa de mi misma; dejaste todo tu rastro por dentro y por fuera, señales indelebles que me siguen a cualquier lado y me conformaste un poco como soy. Hay tardes, como hoy, en las que regresas como nunca.
Intensamente tú...
