Porque nada es lo que parece ser, todos somos la consecuencia de nuestras historias y todavía mundos inexplorados.
Mo'nonymous on Aviones, frío y ris...
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Dime que es la estación. Que no es casualidad. Tanta tristeza. Observo a mi alrededor y llegan desánimos y lamentos en forma de palabras, de letras y de silencios. Recurro a las reservas de alegría y optimismo. Intento recomponer y empujar, mover los brazos para alejar espíritus y exorcizar recientes presencias desaparecidas. Escuchar, a veces. Hablar, en otras ocasiones. Incluso de lo que no importa. Pero no. Quizá por un momento sea posible creer que lo estamos consiguiendo. Aunque la decepción, el miedo, la soledad, la impotencia, todos, están ahi, pausados y esperando regresar de inmediato. Es inevitable que todo tenga que cursar su proceso, que no se pueda avanzar a velocidad mayor. Como cuando esperas resultados ingresada en un centro médico y siempre es solo cuestión de tiempo. A que lleguen las pruebas desde algún otro lugar, a que produzca efecto la nueva medicación ensayada, a que cicatrice la prueba de la intervención, a recibir la segunda opinión de algún eminente especialista que ha recibido en depósito toda nuestra esperanza... Las que nunca lo hacen [cicatrizar] son las heridas del alma y por ello mi entorno se lamenta. Dime que no es el color del cielo y este frío que comparece tan retrasado, tan fuera de estación, ahora que es primavera y el invierno fue tan cálido. Necesito que me digas que todo saldrá bien y que las tristezas progresarán y dejarán atrás los duelos; y todo volverá a ser, con su diversidad de registros, normal y estable y con sus momentos felices. Dime que nada de esa tristeza es por mi...
