Porque nada es lo que parece ser, todos somos la consecuencia de nuestras historias y todavía mundos inexplorados.
Mo'nonymous on Aviones, frío y ris...
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Vaya por delante la advertencia. No busco. Quizá por suerte, tal vez por desgracia, nunca lo he hecho. Sin embargo, oportunidades he ido teniendo a lo ya muy largo de mi vida. [Es que se me ha hecho largo, a veces. Otras no]. Reconozco haber tenido la fortuna de cruzarme con personas muy interesantes, de las que pude aprender mucho [otra cosa es que lo hiciera...]. Y también... citas que no quise tener, llaves de habitación de hotel ignoradas sobre el mostrador del hall, encuentros aplazados hasta la eternidad y proposiciones rechazadas porque cada uno tiene sus principios y es como es y tal. Todo eso da para mucho. Pero que no cunda el pánico, no voy a contarlo. Digamos que el común denominador de esas situaciones ha venido siendo su condición de, por un lado, felizmente casados [con la voluntad de echar una larga -infinita- cana al aire, sin compromiso ninguno (por favor) y sin siquiera la promesa o el juramento de que -ella no me entiende, no me escucha- fuera a dejarla] y la de súper mega jóvenes, por el otro extremo. No hay que ser muy lista para saber que ninguna de las dos combinaciones podría nunca funcionar más allá de dos revolcones en tres citas para no salir de la habitación del hotel de lujo [a estas alturas, mínimo el Arts, no nos vayamos a engañar]. Nadie dijo que yo iba a jurar amor eterno y a firmar actas matrimoniales y a exigir compromisos [palabra más fea, pordiosss!]...
En este recorrido, lleno de saltos para poder ir sorteando obstáculos y otros tropezones, he oído y/o leído de todo y casi siempre cosas buenas. No recuerdo que hubiera muchas malas, pero habré decidido borrarlas de mi [escasa] memoria. Es lo que tiene la facultad de los que somos supervivientes [y no hablo ni de la Universidad ni del programa de la televisión...; por cierto, estuve en la isla en que se rodó la primera edición -o eso nos contaron- y lamento contaros que sí, estaba desierta; sí, era idílica; sí, los colores eran el blanco y el turquesa y el verde y marrón de las palmeras, pero... el agua era súper caliente, la arena no era tal sino cáscaras de molusco erosionadas y era tan pequeña que la recorrimos completamente en -haciendo muchas paradas para bañarnos, hacer fotos, tomar el sol y otras cositas-, menos de una mañana; para que caigan tabúes...]. Otras han sido, además, sorprendentes. Una de las últimas cosas que he oído/leído me trae de cabeza y me tiene dándole vueltas desde hace ya un par de días. Cuando alguien muy joven dice que eres "inalcanzable"... ¿es una manera sutil de recordarte que eres demasiado mayor y que hay cosas que son de verdad imposibles y que te dejes de tonterías? Jóvenes y jóvenas... por favor... colaboren con esta humilde causa y contribuyan a clarificar la situación... 
